12 consejos para enganchar a tus lectores desde el principio

12 consejos para enganchar a tus lectores desde el principio de tu libro
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Una parte muy importante de una novela es su comienzo.

Al fin y al cabo, atrae al lector para profundizar en la historia, o no hacerlo.

Por ello, debes escribir de forma dinámica y cautivadora, sobre todo en el primer capítulo.

Una introducción bien hecha venderá tu novela – esto es algo que en Ebrolis también hemos experimentado.

En el mundo actual, en el que la capacidad de atención no siempre es buena, los autores que van al grano en las primeras páginas simplemente obtienen mejores resultados.

1. Conmociona a tus lectores con la primera frase

Lo inesperado se queda en la memoria y además construye suspense. Si consigues impactar a tu lector en la primera frase, casi has ganado.

Si ocurre algo inesperado, el lector se sentirá casi obligado a seguir leyendo.

También se ha demostrado que es eficaz para dar a los lectores una visión del pensamiento del protagonista.

Esto les da la oportunidad de ahondar en la mente del personaje y así conocer sus motivaciones y motivos.

Es especialmente cautivador si introduces tu libro con una confesión impactante del protagonista.

2. Empieza el libro con un acontecimiento que cambie la vida

Si hay un acontecimiento al principio de la novela que cambia radicalmente la vida de tu protagonista, el lector suele querer saber qué curso tomará la historia.

Esto también crea más suspense en el transcurso de la historia. Es muy importante poner en juego un conflicto.

No es raro que los autores pongan en juego una muerte al principio de un libro, pero también un nacimiento.

Especialmente este último acontecimiento es emocionante y también puede tener mucho suspense a través de las complicaciones.

En su libro “Handle with Care”, la autora Jodi Picoult describe un parto en el que el niño vio la luz con una serie de problemas de salud.

Los padres se vieron entonces obligados a tomar una decisión desgarradora.

Este giro no sólo impacta al lector, sino que también le despierta la curiosidad por el contenido posterior de la novela.

3. Sólo da pistas sobre los problemas o las características de tus personajes

Un recurso de estilo muy popular es no revelar inmediatamente todo sobre la vida de los personajes en el libro.

Las pequeñas pistas que insinúan retos y conflictos son mucho más eficaces.

Al fin y al cabo, una historia se nutre de secretos y acontecimientos que no siempre se pueden predecir.

Esto también se aplica a la vida interior y a las motivaciones de sus protagonistas.

Deja que tus lectores anden a tientas en la oscuridad durante un tiempo.

Si quieren resolver el misterio de un determinado personaje o acontecimiento, inevitablemente tendrán que seguir leyendo tu libro.

Un ejemplo es la novela “Las Herederas”.

Gira en torno a una familia adinerada que lleva una vida aparentemente perfecta en la ciudad de Nueva York.

Sin embargo, ya al final de la primera página queda claro que el mundo perfecto también tiene sus lados oscuros y secretos.

Este giro inesperado construye suspense y empuja al lector fuera del pseudoidilio y a la oscura realidad.

La novela gana así en profundidad, lo que tiene un efecto cautivador en muchos lectores.

4. Utiliza el entorno de forma selectiva.

El lugar en el que se desarrolla la historia también puede servir para crear suspense.

Un buen ejemplo es la novela “El resplandor” de Stephen King.

En la historia, el protagonista decide empezar de nuevo con su familia en un hotel de la montaña. Por desgracia, se equivoca.

Stephen King podría haber llenado las primeras páginas con información de fondo sobre los personajes.

Pero decidió comenzar la historia inmediatamente en el propio hotel, para que el lector se encuentre en medio de la acción.

5. Aumenta el ritmo en las primeras páginas

Al escribir un thriller, es una buena idea comenzar la historia con un asesinato, el descubrimiento de un cadáver o un secuestro.

De este modo, creas hábilmente un reto que dominará el transcurso de la novela.

Un ejemplo notable en este contexto es el libro “The Amateurs”.

Ya en las primeras páginas se deja claro al lector que se ha producido un secuestro.

Dado que la víctima es la hermana de la protagonista, el impacto emocional de este suceso es claramente visible.

El lector también se pregunta quién está detrás del secuestro y cómo continuará la historia.

Otra novela que sabe cómo cautivar a sus lectores es “El autobús 57”.

Aquí se describe un crimen desde el principio.

Pero poco después, el autor rebobina la escena y la describe alternativamente desde el punto de vista del autor y de la víctima.

De este modo, el lector se ve arrastrado directamente a la historia y quiere averiguar qué acontecimientos condujeron a este terrible hecho.

6. Introduce un elemento de misterio en tu historia

Sólo hay que ocultar información para dar a tu historia un toque inquietante.

Porque si no explicas algo aparentemente mundano, despertará inmediatamente el interés de tus lectores.

Puede tratarse, por ejemplo, de un mensaje que desencadena fuertes sentimientos en el protagonista, pero cuyo mensaje y origen no se revelan inmediatamente.

Juega un poco con lo desconocido para que tus lectores sientan curiosidad y pasen de página. 7.

7. Crea un ambiente

Desde el principio, debes dejar claro al lector en qué mundo se encuentra.

Esto les ayudará a adaptarse al universo y a estar preparados para dejarse llevar por él.

Hay que tener en cuenta que el lector no tiene que estar necesariamente familiarizado con su mundo.

Para ello, puede utilizar como modelo la novela 1984 de George Orwell.

En las primeras páginas describe un mundo que, en cierto modo, resulta familiar para el lector y a la vez extraño.

Al principio ya queda claro que aquí se aplican reglas diferentes a las que conocemos.

Orwell también incorpora un elemento misterioso en su libro. Al hacer que los relojes marquen la hora decimotercera al principio -en muchos países este número trae mala suerte-, se gana la atención del lector a través de un hábil simbolismo.

8. Crea personajes y motivaciones comprensibles

El lector siempre debe ser capaz de empatizar con su protagonista.

También deben ser capaces de entender y empatizar con sus motivaciones.

Si tu libro trata de personajes, descríbelos de forma que resulten inmediatamente simpáticos.

Puedes aplicar este recurso estilístico tanto a un solo personaje principal como a varios.

De este modo, los lectores se identificarán con los protagonistas y empalizarán con sus pensamientos.

9. Cautiva a tus lectores con una voz narrativa fuerte

Se trata de un recurso estilístico que puede utilizarse especialmente en las novelas contadas desde el punto de vista del protagonista.

Si das al protagonista una voz distintiva, el lector puede hacerse una idea de la personalidad del protagonista desde el principio.

También es posible formarse una opinión sobre el narrador de esta manera.

El narrador causa una impresión aún mayor en el lector si se dirige a él directamente.

De este modo, el lector se siente inmediatamente conectado con el protagonista.

Un buen ejemplo de ello es “El guardián entre el centeno”.

El narrador y protagonista, Holden, tiene una personalidad única que sale a la luz desde el primer párrafo.

10. Empieza la novela con un momento de confusión

Siempre es entretenido para el lector si comienzas tu historia con un malentendido o incluso un momento que deja perplejo al protagonista.

Por ejemplo, puedes hacer que tu protagonista se despierte en un entorno que no le resulte familiar y que tampoco sepa cómo ha acabado en ese lugar.

Tienen que rellenar las lagunas de su memoria en las siguientes páginas.

De este modo, se proporciona variedad y se puede aumentar gradualmente la tensión.

11. No desveles todos los detalles

Si quieres mantener el suspense, no debes desvelar todos los detalles sobre la trama o sus protagonistas.

Aunque puede ser tentador contar al lector las características más importantes del personaje principal y su historia de fondo en las primeras páginas, es mejor no hacerlo.

Es mejor aplicar los consejos descritos anteriormente al principio de tu libro para garantizar una experiencia de lectura emocionante.

Todavía puedes entrar en la descripción del protagonista en el próximo capítulo.

12. Termina tu primer capítulo con un apasionante giro

Espera el momento perfecto para cerrar el primer capítulo.

Porque al igual que el principio, el final del capítulo también es muy importante. No sólo crear el suspense al principio, sino también mantenerlo e, idealmente, aumentarlo.

Puedes hacerlo con un elemento que quede suelto, sin explicación y que no deje al lector otra opción que profundizar en tu historia.

Conclusión


Si sigues estos consejos, puedes asegurarte un comienzo brillante en las primeras páginas de tu novela.

Esto es muy importante, porque es en el primer capítulo donde el lector decidirá si continúa el libro o lo deja.

Por lo tanto, debes incluir variedad y también elementos inesperados, especialmente al principio de su novela.

Si tienes esto en cuenta, podrás atraer a un gran número de lectores.

Si no sabes si tu apertura crea suficiente suspense, deberías hacer que varias personas leyeran el primer capítulo.

Pueden ser tanto otros escritores como personas no profesionales.

De este modo, te harás una idea de cómo funciona la apertura de tu novela.

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